En Chihuahua, cumplir también construye.
La participación ciudadana en el pago del impuesto predial durante enero de 2026 no solo superó expectativas: se convirtió en motor directo de nuevas obras que mejorarán la movilidad de miles de familias.
De acuerdo con información publicada por El Diario de Chihuahua, el Municipio logró una recaudación histórica cercana a los 1,050 millones de pesos, cifra superior a la meta proyectada para el primer mes del año. Este resultado refleja una alta respuesta de contribuyentes y fortalece la capacidad financiera local para invertir en infraestructura estratégica.
Un inicio sólido para las finanzas municipales
El alcalde Marco Bonilla Mendoza informó que alrededor del 70 % de las cuentas registradas cumplieron con el pago del predial durante enero. Este nivel de participación no solo habla de responsabilidad ciudadana, sino también de confianza en que los recursos se traducen en acciones concretas.
Superar la meta inicial —que rondaba los 886 millones de pesos— permite al Ayuntamiento planear con mayor certidumbre el ejercicio presupuestal de 2026. Cuando las finanzas locales se fortalecen desde el inicio del año, los proyectos pueden avanzar sin depender exclusivamente de gestiones externas o ajustes posteriores.
En una ciudad en constante crecimiento como Chihuahua, la movilidad se ha convertido en uno de los principales retos urbanos. Por ello, parte de esta recaudación ya comenzó a canalizarse hacia obras que buscan mejorar la circulación y reducir tiempos de traslado.
Entre los proyectos destacados se encuentra el puente en la intersección de Fuerza Aérea y Carretera Aldama, el cual registra un avance superior al 30 %. Esta obra busca facilitar el flujo vehicular en una zona de alta circulación, especialmente en horarios pico.
Asimismo, el puente en Nogales e Industria avanza hacia una fase clave con la colocación de trabes, un paso fundamental en la consolidación estructural. Ambos proyectos forman parte de una estrategia más amplia para optimizar nodos viales estratégicos y disminuir congestionamientos.
Las obras de pasos elevados no solo impactan a quienes transitan diariamente por estas avenidas. También fortalecen la conectividad entre colonias, mejoran el acceso a zonas comerciales y reducen tiempos de traslado para trabajadores, estudiantes y familias.
Impacto más allá del asfalto
Invertir en infraestructura vial tiene efectos que trascienden la obra física. Una movilidad más eficiente puede traducirse en ahorro de combustible, menor desgaste vehicular y mayor puntualidad en actividades laborales y escolares.
Además, al tratarse de recursos provenientes del impuesto predial, el círculo es claro: la aportación ciudadana regresa en forma de servicios y mejoras visibles. Esta dinámica fortalece la corresponsabilidad entre gobierno y comunidad.
El impulso a estas construcciones también genera actividad económica a través de empleos directos e indirectos vinculados a la obra pública, desde ingenieros y trabajadores de la construcción hasta proveedores locales.
Una ciudad que avanza con participación
Chihuahua inicia 2026 con un mensaje alentador: cuando ciudadanía y gobierno trabajan en sincronía, los resultados se reflejan en infraestructura tangible.
El cumplimiento oportuno del predial permitió no solo alcanzar una meta financiera, sino acelerar proyectos que buscan hacer la ciudad más funcional y conectada. La movilidad urbana no se resuelve de un día para otro, pero cada puente que se levanta representa una solución concreta para miles de trayectos diarios.
La experiencia de este inicio de año muestra que la participación ciudadana tiene un impacto real y medible. Cada contribución suma a la construcción de una ciudad más dinámica, mejor comunicada y preparada para su crecimiento futuro.
Porque cuando el compromiso colectivo se transforma en obra pública, el resultado no es solo concreto y acero: es confianza, desarrollo y oportunidades compartidas.






