En un año marcado por la recuperación económica y la apuesta por el turismo sustentable, el estado de Chihuahua ha superado los 8.2 millones de visitantes durante 2025, una cifra histórica que refleja el crecimiento y consolidación de sus atractivos culturales, naturales y gastronómicos.
Un impulso sostenido: contexto y cifras clave
De acuerdo con la Secretaría de Turismo estatal, Chihuahua alcanzó los 8,262,895 turistas en lo que va del año, lo que representa un incremento del 3.45% en comparación con 2024. Este flujo se tradujo en una derrama económica superior a los 17,398 millones de pesos, es decir, un aumento del 8.51% respecto al año anterior.
La llegada vía aérea también registró un crecimiento constante: más de 4 millones de pasajeros aterrizaron en los aeropuertos del estado, lo que refleja una mejora en la conectividad y la promoción efectiva de los destinos chihuahuenses.
Acciones que marcan la diferencia
Eventos internacionales, como el «Mexico Selection by Concours Mondial de Bruxelles», posicionaron a Chihuahua en el mapa mundial del vino y el sotol. Con 34 medallas obtenidas en este certamen, productores locales reafirmaron la calidad de sus productos y la riqueza del territorio.
Además, experiencias turísticas como la travesía en el tren Chepe Express por las Barrancas del Cobre o la celebración de la Ultra Trail Mont Blanc en Creel, que atrajo a corredores de 38 nacionalidades, han demostrado el potencial del turismo de aventura y naturaleza como motores de desarrollo local.
Impacto directo y mirada al futuro
La ocupación hotelera promedio del estado superó el 62%, y con ello, miles de empleos se han visto fortalecidos en la cadena de valor turística: desde guías comunitarios hasta artesanos y pequeños empresarios.
Autoridades estatales señalan que este crecimiento es resultado de una estrategia integral que incluye capacitación, sostenibilidad y promoción digital. La meta es clara: consolidar a Chihuahua como un destino competitivo, inclusivo y respetuoso del medio ambiente.
Voces que inspiran
«Cada visitante que llega a nuestra tierra se lleva una historia que contar, y eso es lo que convierte al turismo en un puente de esperanza», destacó Edibray Gómez, secretario de Turismo de Chihuahua.
Desde la Sierra Tarahumara hasta el desierto, pasando por ciudades como Chihuahua capital o Ciudad Juárez, el estado reafirma que es posible crecer económicamente sin perder la esencia cultural ni el compromiso con las comunidades.
Un cierre para celebrar
Chihuahua no solo ha superado una cifra, sino que ha demostrado que el turismo puede ser una palanca de bienestar. Con colaboración, visión a largo plazo y respeto por su gente y su entorno, el estado se perfila como uno de los destinos más prometedores del norte de México.
Porque cada visitante es también un embajador del cambio positivo.






